La masonería invisible
Su relación con las sectas.
por Manuel Guerra Gómez
1. Relación de la masonería con las sectas.
No es fácil detectar el influjo “invisible” de la masonería a través de las sectas, vinculadas de un modo u otro con ella. Piénsese, por ejemplo, en el esoterismo teosófico como factor promotor y determinante de la difusión del budismo en Occidente desde el año 1875 (fundación de la primera “Theosophical Society”) hasta el 1962, inicio de otra oleada: New Age o Nueva era. La pareja formada por la rusa Helena P. Blavatsky y el coronel norteamericano Henry Steel Olcott (fundadores de la Sociedad Teosófica) eran masones y dedicados al espiritismo, al ocultismo.
El 5.8.1875 el masón Jules Ferry afirma algo que vuelve a oírse en nuestros días en España, aunque ahora suele hablarse de “ética”, no de “moral”: “El budismo..., tiene una moral, principios, un ideal verdaderamente tan puro al menos y tan excelso como el ideal cristiano más exigente y refinado... Además, en el budismo no hay penas ni recompensas. Es una moral que se tiene en pie por sí sola”. Siete años más tarde consigue una votación favorable al laicismo en la enseñanza estatal de Francia. El catecismo católico es reemplazado por manuales de educación ética y cívica, elaborados desde la filosofía moderna occidental y desde la tradición oriental, evidentemente también la budista.
Por su parte, los masones, al menos como tendencia generalizada por parte de muchos en las Sociedades teosóficas y fuera de la misma, han promovido la expansión del budismo en Occidente porque la masonería considera al budismo como la religión de creencias más afines a lo común a todas las religiones, que es lo que podría ser enseñado en las escuelas en lugar de “una religión determinada”. Creen que la masonería está por encima de todas las religiones y que –más que una religión- es “la religión universal, eterna e inmutable”. Además se ha convertido en un tópico la consideración del budismo como el modelo de una “religión tolerante y no dogmática”, aunque no siempre haya sido ni sea así. Y la masonería, por obra de su relativismo, rechaza cualquier verdad dogmática, la moral objetiva, etc., así como las instituciones dogmáticas, sobre todo su prototipo y paradigma: la Iglesia católica. Esto a pesar de que los Landmarks = “mojones, lindes”, los principios vigentes desde tiempo inmemorial en la masonería regular (no en la irregular), son a modo de verdaderos dogmas, inalterados e inalterables.
Supone un cierto entrenamiento descubrir lo masónico en el origen y en el reticulado de New Age, “Nueva era”, “un nuevo modo de practicar la gnosis”, que, en gran medida, está conformando las creencias y las prácticas del hombre occidental, así como la opinión pública y el paganismo de nuestros días.
2. Sectas promovidas por la masonería misma.
Algunas sectas han surgido como algo querido por las logias mismas, probablemente por obra de una de sus notas, a saber, su recurso –por táctica- a la formación de asociaciones y fundaciones camufladas que aparentemente no hacen referencia alguna a la masonería. Son las sectas llamadas ahora “paramasónicas” si están integradas solamente por masones, aunque la secta “técnicamente” no pertenezca a la masonería, por ejemplo: la Ancient Arabic Order Nobles of the Mistic Shrine, “Orden Antigua Arábiga de los Nobles del Santuario Místico, vulgarmente Shrine o “santuario”, fundada en 1871. Todos sus miembros (más de 700.000 de EE.UU., Canadá, Méjico y Panamá) son masones. En su fundación benéfica: Hospitales Shrine, se atiende gratuitamente a niños y jóvenes enfermos, menores de 18 años, sean o no hijos de masones. Ha adoptado una simbología o apariencia más bien islámica, con grandiosos templos en forma de mezquita, el uso exótico del fez rojo, etc.
La Grand Lodge Rockefeller 666 es una orden secreta del iluminismo, de signo luciférico, con sede central hasta hace poco en Nueva York. Ahora, su central está en las afueras de la ciudad por motivos de seguridad. En lo alto de su rascacielos se ve el 666, iluminado de noche. Abajo, en el suelo se esfuerza por erguirse la figura de Prometeo, el paradigma mitológico del promotor del progreso científico-técnico y de la rebelión contra lo divino. A esta super-logia solo pueden pertenecer personas de elevado nivel cultural y económico, con tal que estén iniciados en los últimos grados (30o-33o) del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la masonería. Aquí encajan también la Orden de la Luz (nombre originario: August Order of Ligth); la Societas Rosicruciana in Anglia fundada en 1866 porque sus primeros miembros deseaban inclinar la masonería hacia el ocultismo más de lo permitido por sus directores. Se ha gloriado de admitir como miembros solo a masones del tercer grado (Maestro). Está implantada en Inglaterra, Alemania, Francia, India y en varios países sudamericanos (Argentina, Brasil, México, Uruguay, etc.).
3. Sectas de origen (fundadas por masones) e impronta masónica.
Los fundadores de algunas sectas son masones, aunque no lo sean ni todos sus adeptos –hombres y mujeres- ni la secta en sí misma. No obstante, suelen manifestar la impronta masónica en su estructura (grados de iniciación), animosidad anticristiana, secreto, etc., por ejemplo: la Sociedad Teosófica de tanta influencia y varias de sus filiales, varias ramas del rosacrucismo, la luciférica Orden Illuminati (OI) fundada por Gabriel López de Rojas en Barcelona en 1995; la O.T.O (Ordo Templi Orientis), cuyos fundadores Theodor Reuss (1855-1923) y Karl Kellner (1850-1905) eran altos grados masónicos y responsables del Rito de Menphis-Misraïm, La OTOA (Ordo Templi Orientis Antiqua), también ligada al Rito de Menphis-Misraïm; varios ritos de Menphis-Misraïn modernos e irregulares (Rito Antiguo y Primitivo de Menphis-Misraïm, Rito Oriental Antiguo y Primitivo de Menphis-Misraïm, Rito Egipcio de Menphis, etc.). Todas las Ordo y los Ritos indicados están implantados en España (especialmente en Cataluña) o al menos vinculados con grupos, cuya central se halla en Barcelona, etc.
A este epígrafe pertenece asimismo la Iglesia gnóstica del iniciador del gnosticismo moderno en 1890, Jules Doinel (1842-1902), masón desde el año 1884, miembro del Consejo de la Orden masónica (1890-1893), archivero del Gran Oriente de Francia y bibliotecario del Museo masónico. También la Iglesia católica liberal, la Iglesia gnóstica prenicena, la Iglesia gnóstica universal, los Elegidos de Cohen, la Sociedad de la armonía universal, el martinismo y varias órdenes derivadas del martinismo (Orden martinista, Orden soberana y militar de templo de Jerusalén, etc.), la Orden Hermética del Alba Dorada (Golden Dawn), La Orden de los Iluminados de Baviera (a partir de 1780, no propiamente en los tres años de su existencia anterior), la Sat B ́hai ( o “Siete plumas”, nombre de un ave que vuela en grupos de siete en la India). Asimismo casi todas las sectas druidas y del templarismo moderno, tan numerosas también en España, especialmente las últimas, etc.
4. Sectas de impronta masónica, aunque generalmente no fundadas por masones:
Son las llamadas “pseudomasónicas”, es decir, las que son tan masónicas intencionalmente o en su proyecto que, a veces, la palabra “masonería” figura hasta en su denominación, reflejan su ideología y organización, pero las distintas Obediencias masónicas las excluyen o no las consideran masónicas, sobre todo después de haberse descubierto su actividad legalmente ilícita e incluso criminal, por ejemplo algunas de Italia meridional, también la Prince Hall Freemasonry, formada por negros de los EE.UU., que no han sido admitidos en las logias estadounidenses hasta hace pocos años.
Hay algunas sectas que se han desarrollado adaptadas a los principios y organización de la masonería, aunque no siempre hayan sido fundadas por masones, por ejemplo: Odd Fellows, Knights of Pythias, Improved Order of Red Men, etc.
5. Sectas de origen masónico, pero desarrolladas al margen de la masonería:
Fueron masones los fundadores de la principal rama del espiritismo, la europea y latinoamericana: Allan Kardec (1904-1869), el de los mormones (Joseph/Joe Smith que era maestro masón y su hermano Hyrum Smith –ambos matados por masones-; su sucesor: Brigham Young, etc.), del mesmerismo, etc. Tuvo relaciones especiales con la masonería Mary Ann Baker Eddi (1821-1910), fundadora de la secta Ciencia Cristiana [35]. La pertenencia de Ch. T. Russel a la masonería es afirmada, entre otros, por H. Neuer. E. Zucchini concluye en su estudio que Russel o era masón o, al menos, tenía una excelente información sobre el lenguaje y los símbolos masónicos. Se apoya en la importancia del nombre de Dios, las especulaciones sobre la Gran Pirámide, etc., comunes a la masonería y al fundador del jehovismo.
¿Fue masón Jorge A. Livraga (JAL), fundador de Nueva Acrópolis? ¿Las huellas masónicas (igualdad de todas las religiones, su consideración de Nueva Acrópolis como una “filosofía”, no un movimiento religioso ni, menos aún, una “religión, etc.) fueron marcadas directamente por la masonería o a través de la Sociedad Teosófica? En 1989 puso en marcha la “Operación Giordano Bruno”, entre otros motivos principales para atacar a la Iglesia Católica y, en general, al cristianismo, la religión de “el Flaco” como llamaba despectivamente a Jesucristo. En cada sede de Nueva Acrópolis debe haber una estatua del “mártir G. Bruno”. Los actos en su honor culminaron el 17 de febrero del año 2000 con una manifestación internacional en la céntrica Piazza Campo di Fiori de Roma en torno a su estatua, hecha por un masón e inaugurada por las logias romanas en 1869.
6. Otras organizaciones:
Las entidades nacen y luego se desarrollan. Las circunstancias de su desarrollo y otros factores pueden hacer que terminen por perder algunos de sus rasgos originarios. Una muestra de esta realidad nos la ofrece el escultismo de origen masónico (fundado por el masón Baden Powel en 1907) , “cristianizado” por la rama católica de los Boy Scouts en 1921. No obstante, resulta difícil que no conserven algún parecido aunque sea lejano y muy difuminado. Un caso paradigmático nos lo ofrece el Rotary Club. Se ha dicho que el Club Rotario es como la manus longa de la masonería, una de sus organizaciones–pantalla, “el noviciado de la masonería”. Los mismos masones han llamado “hermanos menores de nuestra Orden” a los rotarios. Parece ser cierta la condición masónica de su fundador (Paul Harris, Chicago 1905).
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